miércoles, 17 de junio de 2009
martes, 9 de junio de 2009
Tiemposcuro muladando entre las manos.
La esperanza, malograda se derrite bajando por mis pies hundidos en el polvo. Se rinde contra toda lógica sumergida en un monólogo de silencio. Pero no todo fue así. Hubo un brillo o una brisa después del atardecer que me sorprendió con los ojos cerrados dibujando tu silueta entre mis brazos. No sé cuanto tiempo estuve así, quizá un segundo o tal vez sólo ese pequeño instante que acompaña a tu olor cuando cierra todas las puertas y me sumerge en una cálida estancia a la que no llegan las palabras. Hubo tiempo para navegar tu cuerpo y dibujar sobre el deseo sus rutas secretas y un firmamento. Hubo tiempo apenas para soñar una vida. Pero llegó ese brillo o esa brisa llevándose tu perfume y abriéndome los ojos. Todo volvió a su sitio detras de la muralla aterradora de la rutina, de los pactos invisibles y de los viejos pactos. Tras la esperanza caída sólo quedó este muladar de palabras que intentan arañar sin suerte la imagen de un beso.viernes, 22 de mayo de 2009
Tribunal de la conciencia.
lunes, 18 de mayo de 2009
domingo, 17 de mayo de 2009
Astrología.
Es tarde. Pero solo ese tarde que emana del cansancio del día.
Hoy ha tocado renovarse, respirar un poco el aroma del aire. Navegar silenciosamente entre las pieles. Olvidar un poco esa majadería del uno mismo y evadirse en las esquinas de la música paseando por la curva geometría del alcohol. Hilar palabras con otras bocas y asomarse a los ojos para ver la luz de otros hogares. Alguien me habla de los símbolos, de su fuerza y no puedo dejar de pensar que yo solo veo en todos lados simulacros, atavismos que se repiten y una ingente mercadería de fetiches sin historia.
Que no me digan ahora que los astros ponen orden en todo esto.
miércoles, 8 de abril de 2009
Otro Acero
Me disuelvo lentamente en el tiempo, me desintegro entre los segundos. Como si todos los momentos vividos formaran un laberinto en el que me pierdo. No hay alas de dédalo para sobrevolar el tiempo y escapar. Aunque mi fuerza es ola que no ceja en estrellarse contra el rompeolas inmisericorde que todos los ojos esconden. Cómo andar con tanta rabia, con tantas cuerdas anudadas en cada una de las venas. Mi corazón es un caballo desbocado, fuerte y orgulloso encerrado en una cerca impávida y testaruda.domingo, 8 de marzo de 2009
jueves, 5 de febrero de 2009
La habitación de los rostros sin olvido
Habrá que evitarlo. Habrá que hablar del pudor, no del recato ni de la vergüenza, hablar del pudor que se siente cuando esperan que se hable de uno mismo. ¿Cómo hacer un relato de todas esas insignificancias que no pueden contarse si no se entienden?
Y así se presenta la única salida. Callar con la esperanza de que pasen las nubes y el frío con la sangre llena de primavera. Confiar que al otro lado de dolor no haya otro dolor. Nadar a ciegas hacia la otra orilla para no caer en la habitación de los rostros sin olvido.
La Voz
jueves, 29 de enero de 2009
Deseo
El deseo es un objeto invisible para el sujeto.
El malestar es hijo del deseo malogrado.
El deseo es una herida sobre la piel que el mundo no restaña.
viernes, 23 de enero de 2009
Esta noche desisto
No me digas que todo es un juego de la mentira o que no supe ver en la floresta brillante de los sueños. Algo debe quedar detrás del llanto y bajo la risa, algo invisible que construye y destruye la existencia. Debe estar ahí en alguna parte al alcance de la mano esperando que las palabras lo atrapen. Tengo que encontrar la pregunta correcta para este acertijo perenne en las lentas horas mientras muere la noche. El deseo apremia pero sé que hoy no será y sólo quedará un nuevo amanecer de manos vacías y silencio frío. Llueve de nuevo y el invierno rueda ajeno a todos los deseos. Esta noche desisto.
domingo, 28 de diciembre de 2008
Ruiseñor alimentandose en el pico de un cuervo.
Eso es. Asimismo. Un sueño claro. Sobre mi cama a media tarde descubro bajo mis mantas a dos aves, una pequeña azul parda y otra grande de plumaje azabache. Un ruiseñor y un cuervo, el pequeño come del pico del grande y yo observo incólume la extraña escena hasta que despierto. Qué sueños estos los que me visitan con su bizarro simbolismo. Un enigma tal vez sin respuesta que constata que la conciencia es siempre la prostituta de la memoria, su fiel esclava. En la memoria queda todo, las reglas, leyes y paredes del laberinto por el que debe la conciencia abrirse paso a ritmo de rata. Busquemos ese aroma que nos guia y que sólo desprende la felicidad. Démonos prisa que el tiempo pasa y la vida se malogra y agosta. Vayan ustedes delante, vayan, que yo me quedo aquí un rato más a ver qué pasa o qué queda.miércoles, 8 de octubre de 2008
Algo hemos perdido....
Se ha despejado el trozo de cielo que me permite la ciudad. Sobre la geometría impasible del hormigón se recorta el viaje infinito de las nubes hacia el este. En las calles queda su regalo y una secreta tristeza que sólo yo comparto junto al café y el silencio. Me pregunto si nuestra naturaleza es alegre y la tristeza nos llega o es sin embargo que somos tristes y la alegría es la que se nos va… parece absurda la pregunta, lo sé, pero quisiera saber si he de eliminar de mi lo triste rodeandome de la risa o simplemente protegerme de la mordedura de aquello que quiere, haciéndome daño, arrastrarme al barro.jueves, 28 de agosto de 2008
Optimismo
Al final si no sé de que me quejo cuando estaría dispuesto a ser la sombra de la primavera en flores más pobre. Cuando iluminaría el camino más oscuro de la noche con un reflejo perdido de tus ojos en lágrimas.
No entiendo esta pena cuando cada día no deja de ser una lotería que se juega en el café que nos tomamos y mientras disfruto su amargo sabor sueño, que tal vez hoy, sea el día en el que todo cambie.
¿Quién eres tú?
Esa insistencia de las voces en el exterior. Su eco se trenza en las venas y golpea sin tregua en las mañanas de lluvia, en noches estivales, en todo momento y en todo lugar. Prometen y prometen nuevas visiones, paisajes extraños de pieles desnudas, tibios labios aniquilando los miedos antiguos bajo el secreto de las sábanas. Tal vez podría ocurrir que una voz me izara del pozo por una sola noche y en su cuerpo hablara por fin sin la vileza de las palabras. Lo haría sólo para escuchar mi propio secreto. Entender por un instante esa turbia viscosidad que levanta mi cuerpo cada día con renovado asombro haciendo que el esfuerzo inútil se transforme en belleza.


