domingo, 15 de agosto de 2010

El silencio de las huellas

Una vez estuve hace tiempo en muchos otros sitios pero no recuerdo quién era hacía en esos lugares de tiempos ya remotos. Llegan los momentos en relámpagos de recuerdos como fotos en los que me veo una y otra vez en medio de historias diferentes con otros personajes que aun veo me hablan o reconocen por la calle y no entiendo qué es lo que me cuentan ahora ni antes. Imágenes silenciosas sinuosas que rodean esta isla vacía huera del presente mio y del otro que recuerdo pero ya no entiendo. La memoria se expande como una caja abierta en la que crece un laberinto que oculta y protege la forma de una respuesta a una pregunta inútil que nunca hice. Y siento que el juego hace tiempo varias veces que ha acabado y empezar de nuevo siempre es volver al comienzo de un viejo camino que borrando sus huellas lleva a la misma derrota para ser antes y ahora una trampa en la que rebusco la estela de las primeras voces con la que dibujar mi esperanza.

sábado, 31 de julio de 2010

sábado, 10 de julio de 2010

Regreso.

Regreso porque sólo quedo yo mismo.
Y alguien tiene que contar
lo que no pudo ser.

sábado, 8 de mayo de 2010

Faro de Anaga




O amantes olvidados
condenados a ser testigos del cielo,
de los ciclos, de las mareas...
de todas las palabras perdidas en nombre del amor.






miércoles, 5 de mayo de 2010

Faro de Punta de Abona



Quizá esperen algo.
Guardianes de un mundo sumergido.
Puertas de anhelos secretos y sueños de sirenas.



lunes, 3 de mayo de 2010

Plegaria

No a la transmigración en otra especie.
No a la post vida, ni en cielo ni en infierno.
No a que me absorba cualquier divinidad.

No a un más allá, ni aun siendo el paraíso
reservado a islamitas, con beldades
que un libro garantiza siempre vírgenes.

Porque esos son los juegos para ingenuos
en que mi agnosticismo nunca apuesta.
Mi envite es al no ser. A lo seguro.

Rechaza otro existir, tras consumida
mi ración de este guiso indigerible.
Otra vez, no. Una vez ya es demasiado.

Jose Maria Fonollosa


Desciende manto de la inconsciencia
sobre estos momentos que no quiero vivir.
Aunque quiera engañarme cada día
con las mieles de la primavera
no dejes que mi brújula siga ese rumbo
que los caminos despejados bajo el sol
sólo guardan abismos en cada paso.
Déjame en el bosque
entre los helechos y la niebla tras el atardecer
para descansar en el arrullo del musgo
y olvidar que una vez hubo un día
que traía ese nombre prendido a sus horas.

Deja que la sangre se enfríe
que el corazón lata mas despacio.
Hasta que la niebla del mundo sea tu hogar.
No te detengas, no tengas miedo
en la piel del reptil brilla la verdadera luz del mundo.

miércoles, 28 de abril de 2010

El orden de las cosas

Con el tiempo se aprende que no hay un orden de las cosas. Vivimos en un universo heraclitiano donde el constante cambio es en sí mismo la condición única y fundamental de su propia existencia. Nada visto con la proporción temporal adecuada es inmutable. Todo acontece en el devenir y todo orden es ilusorio y emerge fruto de una perspectiva que siempre será instrumento de una voluntad. Así es como se ponen nombre a las constelaciones del cielo, a los ciclos naturales y a todas y cada una de las cosas porque nombrar es ordenar.
Por eso, a veces, aquello que en el pasado perdimos luchando en todas las trincheras se nos ofrece una tarde inesperada sin esfuerzo. El cuerpo con el que soñamos largamente despierta un día a nuestro lado y aquella voz que perdimos con dolor nos da los buenos días. O tal vez no pero con el tiempo se aprende que no hay orden de las cosas y siempre en cada momento hay lugar para la esperanza.

martes, 27 de abril de 2010

Faro de Teno

Me gusta la regia soledad de los faros.
Su silenciosa entrega.
Su amor incondicional al mar.

jueves, 22 de abril de 2010

A Duras Penas

A duras penas pasa el tiempo con paso encadenado. La jornada es larga y el destino hace no se sabe cuantas primaveras que fue olvidado. La carne crepita y se consume bajo la mordedura de los años y en el corazón crece sin descanso un abismo que nadie sabe ya quién y en qué latido le dio la forma de su vacío. Pero levanta una vez más, sólo una vez más antes del olvido de tu nombre, en nombre del amor. O del desprecio si su fuerza también te vale.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Deber y Honor

Manuscrito hecho con la Aplicación Android "genial Writing" de Zenpie studio


jueves, 10 de diciembre de 2009

martes, 8 de diciembre de 2009

Quise ser otro

Quise ser otro. Para tener otras cosas. Algo así como una nueva vida. No era mentir, no creas, era decir otras verdades, contar algunos secretos. Pensé tal vez que si no callaba, algunas cosas dejarían de pesar y se habría abierto nuevo espacio para nuevos dones.
Ahora sabes que no fue así y no fue el ruido pesado del lastre y del miedo lo que apartamos en la cuneta.
Allí quede yo en cambio, en el donde siempre, en el comienzo que es nuevamente el final al que arriba el limo de los fracasos. Con ese barro de los recuerdos me reconstruyo, remiendo la muralla vencida del corazón. Y aunque no lo creas suspiro pensando que en tus ojos y en tus costas debió haber lugar para mi casa.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Porque a veces el amor no basta

Es así y nada en contra puede hacerse porque el amor sin ese algo minúsculo y misterioso, ese algo sin nombre y sin presencia que enciende la llama es sólo un montón de leña húmeda junto a un hogar que no alejará al invierno. Pero tardo en comprender que de nada sirve tanto embate contra tus muros para decirte que los miedos y los sueños se guardan en las mismas oscuras cuevas del corazón y es tan difícil asomarme a tus abismos como hacer que subas a mis alas.
Y tardo en comprenderlo porque creo que igual que yo recuerdas que Marco Polo viajó a la china milenaria y que el dolor es la moneda de cambio con la que hay que aprender a vivir.
Aunque me duela y quiera creer cualquier otra cosa, no me engaño, aun ciego y herido sé cuando los besos no tienen alma y caen en los labios como pájaros muertos.
Porque a veces el amor no basta y es difícil dejar de rascarse la herida, buscando refugio en ese terrible dolor, mejor eso, la más cruel tortura que sumirse en el vacío que hay al otro lado, en la mirada del otro, en la ausencia de los gestos, en los besos sin alma...
No sé si hay puente que cruce tu abismo o brisa que logre ahuyentar la niebla de tus miedos. Sólo sé que mi amor no basta y sueño con el día que despierte y sólo quede de ti una cicatriz.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Ciudad de tu nombre

Llegar a tu puerto amurallado de fina tela
Llegar de noche bajo la luna.
Recorrer tus calles bajo la luz de tu silencio.
Beber en las fuentes de tu espalda
conjurando el temblor de tu piel conquistada.
Ascender hasta el altar de tu cuello para atarme en él con mi aliento.
Doblar tus esquinas hasta la flor húmeda de tu boca.
Descender por la senda de tu sal en mi lengua.
buscando el profundo secreto de tus latidos.
Descender por el abismo invisible de tu aroma.
Dejar que la memoria arda iluminando tus costas.
Fundar mi casa en la ciudad de tu nombre.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Tu olor

Sueño despierto contigo. Imaginándote de mil maneras distintas bajo luces diferentes. Perdiéndome en tus pliegues y en las sombras que se mueven sobre ti cuando te acercas un poco más para besarme. Me gusta estar en ese laberinto de tu forma y tu silencio.
Así te amo esta noche en la que no te tengo. Perdido en ti, en el recuerdo de tu olor.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Reloj de arena

La arena del tiempo
en su lento goteo
eleva constante
la serena montaña del olvido.
Nada es inaccesible
a la sutil paciencia del agua
y la ligereza de la mirada
la muralla destruir puede.
Es con palabras
unas sobre otras
como se edifican los sueños
y no hay desierto tan extenso
que no contega oasis
ni silencio tan solemne
que no pueda despertar una sonrisa.

domingo, 30 de agosto de 2009

Despertar

Resuena en lo más profundo.
Más abajo, más secreto que el latido.
Como un unísono de mil bocas abandonando el silencio.
El nacimiento de un río atrapado en las rocas.
El desgarro súbito de la tierra
abriendo paso al verde mar de la cosecha venidera.

domingo, 23 de agosto de 2009

Quédate

Flor de verano

Extraño... No, no sueño.La luz de tu voz aun reposa dentro de mi como un firmamento dentro del cuerpo. Tu nombre gira en mi boca y cualquiera diría que es tan sólo una palabra pero yo siento en mis labios como si acariciara pétalos de una flor de verano.

lunes, 10 de agosto de 2009

¿Qué es la vida?


La semana pasada he terminado de leer un pequeño librito, el único publicado de hecho, de Erwin Schrödinger, titulado de una manera que recuerda a la filosofía clásica griega, ¿Qué es la vida?.

Para aquellos que no lo conozcan decir que fue premio nóbel de física en 1933 por el desarrollo de la ecuación de Schröndiger y con ello uno de los padres de la actual física cuántica. Todos oímos de vez en cuando en las noticias desarrollos o descubrimientos de la fisica moderna y todos esos galimatías conceptuales son en su mayoría física cuántica. Recomendaría a todos con una mínima pretensión de comprender el mundo en cuanto naturaleza que hojearan alguito de ese capitulo de la historia del pensamiento humano cuando la cuántica dio un giro copernicano a la visión satisfecha y mecanicista que imperaba.

El libro en cuestión es el resultado de un serie de conferencias divulgativas que Schröndiger ofreció. Lo que lo hace bastante asequible a todos los que aun recuerden algo de biología y física del bachillerato. En él Schröndinger nos conduce por una argumentación que intenta llegar a dos conclusiones: 1) La biología, concretamente la genética, no posee leyes distintas o irreductibles a la física cuántica y 2) La trasmisión de la información genética depende de una molécula compleja pero formada de muy pocos átomos. (baste decir que en la época de la publicación no había asomado aun la palabra ADN)

Resumo esto del libro en honor a su importancia, pero no es por esto por lo que he decidido hablar de el sino por su epílogo. Un pequeño texto que en mi edición ocupa tres páginas bajo el titulo: Sobre el determinismo y el libre albedrío. En esas tres páginas se nos presenta un Schröndiger filosofando sobre lo que no puede ser otra cosa que su personal visión de la existencia. Habla de las upanisad, del vedanta, de la mística medieval, del carácter ilusorio del yo, la noción de individuo como engaño dentro de una conciencia plural unificadora... etc etc. Con qué placer he terminado ese libro y con qué decepción me enfrento cuando en mi posterior búsqueda no encuentro ni una sola referencia a estas tres páginas del libro. Supongo porque no se consideraría parte del corpus científico aprobado. Pero lo cierto es que cada uno de esos genios que marcan el hoy de la filosofía de la naturaleza habla queriendo o sin querer de una visión extremadamente oriental del mundo. Hay que reconocer que el término oriental es de lo más desafortunado estableciendo una separación forzada e hija de mil connotaciones que nada tienen que ver aquí. Ese pensamiento ha sido minoritario tal vez pero no exclusivo de las culturas orientales. Basta leer a Schopenhauer o Nietzsche por ejemplo. Lo cierto es que en esa linea de pensamiento, en esa perspectiva es donde se puede encontrar aire fresco y un espacio al que se puede escapar y tal vez también vivir.

Y para no aburrir ni aburrirme más, quisiera añadir a modo de broma un tercer punto de importancia a la hora de resumir ese librito de Schröndinger: 3) El tao esta en los átomos o los átomos están en el tao (como prefieran)